Fantasías nocturnas
Desde el cielo puedo ver tu hermoso rostro y a tu cabello bailando con la brisa del viento.
Recuerdo aquellos momentos bellos cuando sonreías tan sólo con ver el verde del pasto, las hojas cayendo mientras se escuchaba el cantar de las aves. No tienes idea de cómo extraño cariño, esos momentos.
Qué tiempos aquellos. Tiempo hermoso que hoy es pasado y en ese pasado yo te conocí. Sabiendo quién eras y yo un cualquiera entre la multitud ordinaria que junto a ti caminaba por ese sendero tan lleno de luz.
Y fue la luz de tu rostro la que iluminó mis días y aquellas noches. Noches que dejaron de ser oscuras y eternas. Esas noches fueron testigos de cada momento de pasión, de cada acto de entrega, de cada declaración de amor.
Es cuando la sangre se calienta y la pasión está en ebullición, cuando el deseo domina a la razón y tus besos acompañados de caricias. Y tus palabras, tus dulces palabras en mi oído predican lo que está por suceder. Son mis ojos chiquilla los que se vuelven testigos de aquel acto tan lleno de amor, llevado a cabo con tanta entrega y tanta pasión. Y es la lujuria la que envuelve a mí ser y domina mi piel. Esta mente loca por la imaginación perversa, juega y crea un sinfín de fantasías que aún hay que cumplir.
Pasan las horas y a mi cuerpo provoca nuevamente tu piel, el movimiento de tus piernas, tus pechos descubiertos, tu dulce voz y ese aroma inconfundible que forma parte de ti. Recordé a las rosas de aquel bello jardín, que bello instante, qué bello es amarte corazón. Qué hermoso es recordar que fui parte de ti.
“Sublime mujer, semejante belleza no es real (pensaba yo) y es que era un deleite, un placer el poder verte, contemplarte; el poder tenerte, poseerte y hacerte mía una y otra vez. Llámame loco, pervertido, desquiciado, pero todo eso y más es un hombre enamorado. Y quien me detiene, sino eres tú o la misma muerte, porque mientras vida exista en mi corazón, te amaré hoy y por siempre mi amor. Y si no es aquí será en el otro mundo donde he de amarte, te traeré en mi mente, en mi alma, en cada centímetro de mi piel. Nunca te olvidaré.”
Heme aquí ahora, extrañando esas noches, recordando como si fuese el presente y no ese nostálgico pasado. Y fue en ese pasado donde empezó nuestro amor, como cuento de hadas, de alegría y fantasía. Como una hermosa historia, una historia sin fin.
Y ahora estoy sentado en las nubes pensando en que ya no veo el mañana sólo recuerdo el ayer, mi ayer, nuestro ayer amor mío. Ese ayer que alguna vez adornado fue por tu bella sonrisa y detrás como paisaje estaban las flores. Flores que olían a primavera y fue en esa primavera cuando por primera vez te dije te amo.
Que palabras tan majestuosas, que frase tan divina y llena de amor. Ha sido ese amor el que me condenó a vivir así, recordándote y sintiéndote, soñándote y añorándote. Y ahora quiero olvidar; quiero olvidar y no puedo pues vivo del recuerdo de ese amor, pues me alimenta, me llena, me sigue dando vida pero ahora es ese amor el que no ha de ser el futuro, ese amor es el que hoy se convierte en el ayer, ese ayer que ayer fue ha sido lo mejor me pudo haber pasado.
Contigo aprendí a vivir, a sonreír a amar. Aprendí a volverme loco de amor, pasión, desesperado por no querer estar un segundo más sin ti. Pues de ti me enamoré y contigo idealicé cómo sería mi vida, deseaba, anhelaba ser el hombre para ti, ser el padre de tus hijos, tu compañero eterno. Te amé tanto mujer y se sigo amando.
Te sigo amando y continúo hablando y escribiendo, cantando y predicando la historia de mi vida, cómo fue mi vida a tu lado, los cuentos de alegría y los poemas de desdicha, las canciones que llegan al corazón roto las canto desde el fondo de mi alma. Estoy obsesionado, sigo enamorado. Ya no puedo más con esta soledad, ya no puedo más estando aquí solo en tu ausencia.
Pienso una y otra vez y doy vuelta al pensamiento, analizo cada palabra y llego al mismo lugar, pongo todo en orden y se forma lo siguiente: sin ti ya no existe el mañana, el futuro es incierto o más bien nunca existió y el presente como fiel amigo sigue allí pero por cada instante que pasa deja de existir pues ese presente es el que hoy en este instante y en un segundo más se convierten en ese pasado del que nuestro amor forma parte ya pero me rehuso a aceptar que esto es el final.
Es nuestro amor el que poco a poco se convierte en una vieja historia de esas que nunca se olvidan pues no es fácil de describir, no alcanzaría el tiempo, juntando mi vida con la tuya, tus años con los míos. No, no alcanzaría el tiempo. Será como una herencia que se deja a las nuevas generaciones y así este amor se convierte en amor eterno pues nunca morirá, siempre en nuestros corazones y en el corazón del mundo entero.
Y quien se atreve a escribir semejante obra; ¿quién? Porque no existe escritor con más talento que el propio amor que nuestro fue y mejor pluma que estos ojos que hoy te ven desde el cielo mi vida, en lo alto contemplando semejante belleza, semejante creación que ni Dios imaginó cómo iba a ser. Tu mirada es el apéndice, tus manos son cómo el índice pues me dicen qué rincón de tu cuerpo debo explorar, dónde acariciar y hacerte volar. Tus labios son las letras, los párrafos que narran cada sensación, cada reacción y fluye el sonido del amor. Cada día me enamoro más de ti, cada día te extraño más.
Contigo amor y tu belleza única, la Mona Lisa de Da Vinci no es más que un óleo en cuadro colgado en una pared, exhibiéndose a la gente que no ha de entender esa belleza, esa hermosura que es tu ser. Tus ojos mí querida amada han sido los que me han atrapado, tu sonrisa y tus manos. Y para que finjo amor si toda tú, toda tú eres la que me vuelve loco, eres la que me robó el aliento y me haces suspirar, has despertado los más bajos instintos que un hombre podría tener. Me has vuelto tuyo, débil, loco enamorado, adicto a tus besos, un escritor soñador. Y fue tu piel donde escribí cada una de nuestras aventuras, cada noche vivida donde fue testigo la tierna Luna. Cada caricia convertida en un verso y cada canción fue una explosión de pasión.
Un millón de fantasías en la negra noche ocupan cada segundo de mi pensamiento y cuando cierro los ojos de nuevo escribo sobre las nubes. Se han convertido en mi diario pues en ellas describo un sinfín de experiencias con tanto detalle, cada noche, cada beso y todas las caricias que en mi cuerpo hay grabadas como cicatrices de amor pues nunca se olvidan. Nunca se olvidan mi amor.
Mi amor, sí mi amor, mi ser divino, mi musa infinita, eres mi fuerza y la divinidad. Eres la meta al final del camino de la vida y si con una vida no me alcanza pediré otras tantas para poder experimentarte, vivirte y amarte. Eres un enigma en el misterio de la vida y su origen. Eres un diamante único escondido en el rincón más hermoso de este mundo pues todos te buscan y ansían tenerte pero afortunado yo, este bribón sin razón de ser. Este simple obrero fue el que en sus brazos te tuvo y por siempre suya has de ser.
El pensamiento ya no es de mí y es que con sólo decir tu nombre me lleva a lugares que jamás imaginé. Es un viaje lleno de aventuras, como dos amantes que se escapan hasta el fin del mundo buscando una noche de pasión, dos amantes que desean el amor y la carne, dos amantes que viven en pecado y están orgullosos de ello, dos seres capaces de sacrificar su vida para revivir aquella noche una vez más. Esa es la pasión lujuriosa que enciende a mis entrañas, intensifica el calor de la sangre que corre por mis venas y hace que quiera entregarme a ti noche y día sin importar el tiempo, sin importar la condena que hay que pagar.
Nací como hombre con el pecado original pues creo que tu y yo desde el pasado ya existíamos y hemos vuelto a nacer, que fuimos una especie de Adán y Eva viviendo en el paraíso libres de pecado. Pero el probar tus besos ha sido en la historia como comer del fruto prohibido. Por ti he sido desterrado y con creces lo he pagado. Pero más ha valido tu amor y Dios ha de entenderlo porque en el mundo no se puede vivir solo, sin amor, sin ti. Cómo aprender a vivir sin tus caricias, sin mirar tu sonrisa, que me diga él cómo porque yo no he podido descifrarlo.
Para mí no existe vida sin ti, no existe un mundo donde pueda yo vivir y decir que soy parte de él y es que tú más que nadie sabes que yo no soy parte de este mundo, soy parte de ti y tú eres quien me hace ser. Por ti respiro, de ti vivo y dependo totalmente, mi felicidad eres tú y mi capricho es tu cuerpo, mi adicción tus besos y mi cobijo tu mirada.
Dios, por qué me has hecho así.
Cómo describir la experiencia y las cosas ya hechas, todo lo vivido y el tiempo transcurrido pues contigo todo es tan confuso, tan misterioso y enigmático. Es como si hubiese vivido más de cien años y cómo guardas en la memoria tantos recuerdos, dime cómo. En ocasiones pienso que nunca has existido que todo es producto de mi imaginación por la desesperación de vivir en esta soledad…

jaa aun no esta terminado.. creo que le sobran muchas cosas, igual se aceptan opiniones.. y criticas
ResponderEliminar4 años después y sigo esperando, el capitulo II, que le ha pasado al autor que pronto olvido a su único lector?
ResponderEliminar